26.12.10

Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro


Me gusta estar al lado del camino, me gusta pensar que la vida es un gran cuento escrito por un gran creador. Este creador sueña para nosotros aventuras, lugares exóticos, amores únicos. Nosotros cual actores, sólo debemos entregarnos a ese gran cuento y fluir. A veces el creador complica la trama, nos pone en situaciones extrañas, me gusta pensar que todo tiene un sentido, un para qué. El arte trabaja con claroscuros, para que exista la luz se necesita la oscuridad, para valorar la alegría se necesita la tristeza. Nos cuesta aceptar las maravillas que el creador nos regala, buscamos la felicidad pero no creemos en ella, le miramos los dientes al caballo regalado e interferimos en el cuento. Hay que aceptar el rol que el creador nos da en su cuento y ocuparlo, porque ese rol es el mejor para nosotros y amigados con el cuento saber que avanzamos hacia un final feliz. El creador ama los finales felices, si nos entregamos al creador y permitimos que cuente su cuento a través nuestro, nos llenará de maravillas, habrá cada día un final feliz. Sólo nos pide a cambio que demos testimonio de su cuento, que dejemos un legado para los que vendrán y seguirán este cuento eterno. Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro; Se supone que son las cosas que todo hombre debe hacer, son legados. Testimonios de nuestro paso por el cuento. Nos cuesta darle la mano a la vida y dejarnos conducir y es tan sencillo sólo se trata de soltar amarras y dejarnos llevar, dejar que el viento nos lleve a donde debemos ir. Porque cuando uno esta en el lugar donde debe estar, todo fluye, todo es como debe ser. El creador sabe como contar su cuento, nos da la sed para después darnos el agua, nos da la tristeza para darnos la alegría, nos da la soledad para darnos el amor, nos hace caminar por la oscuridad para llegar a la luz. El creador sabe mover las piezas del rompecabezas, tiene el hilo con el que uno los retazos. Si se lo permitimos el creador conduce a cada uno hacia su propio mundo de la felicidad.

3 comentarios:

  1. o queda en nosotros ser ese escritor :)




    (me encanta tu blog! mucho)

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  2. me encantó la entrada ♥ es verdad, hay que hacer caso al creador, no? jajaja... y seguir las reglas.
    Creo que eso de Plantar un arbol, tener un hijo y escribir un libro es como para que no se corte la cadena, si cada uno planta un arbol habrian el doble de los que hay ahora de acá a dos años, si cada uno tiene un hijo habria el doble de personas y si cada uno escribe un libro tambien lo mismo. es como para no cortar la descendencia (:

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  3. Muuy bontio! : me gustaa!
    Feliz navidadd! bss

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