16.10.10

Querido:






Después de haberte dicho que ya te he olvidado, que quiero un nunca más; en los días que siguieron, fue de vos que se notó la ausencia y sin mirar hacia atrás empecé a caminar rápido sin importar mi alrededor, buscando en otra cosa la solución a este problema que me trajo el amor. Empecé a buscar a alguien, que con sólo escucharme la voz al teléfono sepa cómo me siento, que en las noches de invierno se quede conmigo tomando un café o mirando una película abrigándome entre sus brazos, que me saque una sonrisa cuando lo necesite y me haga enojar por pavadas asi después me puedo reír tranquila porque no le teme a nada. Que sea alegre pero que también tenga sus problemas, como todos, asi puedo ayudarlo y nunca cansarme de él. Que me cuente de todos sus amores y me diga que yo soy distinta aunque sea mentira porque siempre algo en común vamos a tener todas. Que no me haga elegir entre chocolate suizo o chocolate blanco en una heladería, porque podríamos estar horas sin decidirnos, que no espere que lo llame antes de la hora acordada ni me pida explicaciones de porque tengo un cuaderno todo escrito por mí y no se lo quiero mostrar, si sabe que algo de él ahí habrá, quiero que respete mis decisiones, que me rete cuando hago algo mal, que me aconseje, me de su apoyo, que sea distinto a mí, que nos diferencien gustos, proyectos y personalidades, pero que sin embargo tengamos algo en común, lo básico y vital para ser felices y necesitarnos mutuamente.

2 comentarios:

  1. aaaaaaaaaay me rellego
    es hermoso el texto
    me encanto y es muy cierto todo,
    besitos(L

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  2. mirando una película abrigándome entre sus brazos

    que bonito

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